Corea del Norte ha lanzado este domingo un misil balístico de corto alcance hacia el mar desde su costa oriental, en una nueva demostración armamentística de Pyongyang, según ha informado el Gobierno surcoreano.
La oficina presidencial de Corea del Sur ha señalado que el proyectil ha sido disparado desde la zona de Wonsan, en la costa este del país. Tras el lanzamiento, Seúl ha convocado una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional para analizar la situación.
El Estado Mayor Conjunto surcoreano había informado inicialmente del lanzamiento de un proyectil no identificado frente a la costa oriental de Corea del Norte, sin ofrecer más detalles sobre sus características o trayectoria.
El lanzamiento se suma a la intensa actividad militar desplegada por Corea del Norte durante las últimas semanas y llega mientras Donald Trump trata de reabrir el diálogo con Kim Jong Un. El presidente estadounidense ordenó recientemente reducir las maniobras militares conjuntas con Corea del Sur en un gesto destinado a favorecer una eventual vuelta a las negociaciones, aunque Pyongyang ha mantenido sus pruebas de armamento.
A comienzos de este mes, Corea del Norte aseguró haber realizado un ejercicio conjunto con fuego real en el que empleó misiles, artillería y drones y que demostró su "enorme poder destructivo". La maniobra incluyó el disparo simultáneo de distintos tipos de armamento.
Aquellas pruebas, realizadas el 12 de septiembre, se produjeron un día después de que Estados Unidos, Corea del Sur y Japón concluyeran cinco días de ejercicios militares trilaterales, unas maniobras que el régimen norcoreano considera una provocación.
Kim Jong Un ha centrado sus esfuerzos en ampliar el arsenal nuclear de Corea del Norte desde el fracaso en 2019 de las negociaciones que mantuvo con Trump. El presidente estadounidense ordenó el mes pasado al Pentágono "reducir sustancialmente" el ejercicio anual 'Ulchi Freedom Shield' con Corea del Sur y aludió para justificar la decisión a su buena relación con el dirigente norcoreano.
La iniciativa no fue bien recibida por Pyongyang. Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano y una de las principales figuras del régimen, aseguró que reducir las maniobras no alteraba su "naturaleza provocadora y agresiva". Poco después, el Ejército norcoreano lanzó alrededor de diez misiles balísticos de corto alcance hacia el mar en respuesta a los ejercicios conjuntos de Corea del Sur y Estados Unidos.